domingo, 29 de enero de 2012

Regeneracionismo

Se llama Regeneracionismo al movimiento intelectual que entre los siglos XIX y XX medita objetiva y científicamente sobre las causas de la decadencia de España como nación y exige una reforma política urgente que solucione los problemas políticos del país.
Tras el desastre del 1898 y la liquidación del imperio colonial español surgió en la sociedad española este espíritu renovador, desarrollándose una corriente política y cultural de crítica al sistema de la Restauración cuyo líder, Joaquín Costa, proponía modernizar al país con reformas educativas, económicas y culturales como remedio a sus males. 
Para los regeneracionistas, el sistema político de la Restauración había fracasado, pero ese sistema no ha agotado todas las posibilidades de España, al ser un mecanismo de minorías, que había dejado al margen a amplios sectores de la población. El país debe contar con estos sectores marginales e inyectar con ellos savia nueva al organismo de la Administración.
La palabra regeneración se usa ya a principios del siglo XIX y está tomada del léxico médico, como antónimo de corrupción, a fin de expresar una expectativa política. Su desarrollo a fines del siglo XIX es una consecuencia directa de la crisis del sistema político fundado por Cánovas en la Restauración: la alternancia de partidos, que había proporcionado al país una falsa estabilidad basada en su triunfo en las Guerras carlistas, era ilusoria y se sostenía sobre la base de una gran corrupción política que impedía visualizar la efectiva miseria del pueblo y el mal reparto geográfico de una tardía revolución industrial, el caciquismo, el pucherazo electoral y el triunfo de una oligarquía económica y política. 

lázaros

Lázaros hace referencia a votos de fallecidos que, sobre el papel, resucitaban como el Lázaro de los evangelios. Era este sistema uno de los elementos del fraude electoral en la Restauración, por la que una persona fallecida ejercía el voto fraudulentamente, al estar aún inscrita en el censo electoral.

pucherazo

El pucherazo era uno de los métodos de manipulación electoral usados durante la Restauración borbónica. Así se conseguía la alternancia pactada previamente entre el Partido Liberal y el Partido Conservador. Para llevar a cabo la manipulación, se guardaban papeletas de votación (por ejemplo en pucheros, de ahí la denominación que se popularizó), y se añadían o se sustraían de la urna electoral a conveniencia del resultado deseado.

viernes, 27 de enero de 2012

Los últimos de Filipinas. comentario tema 6


1. Nos encontramos ante un documento iconográfico consistente en una fotografía en blanco y negro tomada el 2 de septiembre de 1899 en el patio del cuartel Jaime I de Barcelona. Es una fuente primaria y su contenido es militar. Se representa a los 33 supervivientes del asedio de Baler, en las Filipinas, tras su regreso a España una vez terminada la guerra. Su finalidad es ensalzar y reconocer la valentía mostrada por los soldados españoles que resistieron 11 meses el cerco de los independentistas filipinos.


2. El 10 de diciembre de 1898 se firmaba en París el tratado por el que España vendía a Estados Unidos, por 20 millones de dólares, el archipiélago filipino. La antigua metrópoli se daba así de bruces con el siglo XX, en el que EE UU empezaba a mostrarse como la gran potencia mundial que es hoy en día. A la hora de estampar esa firma, poco parecía importar que un pequeño batallón de 52 militares españoles tratara todavía de mantener su posición en el país asiático. Lo harían hasta el 2 de junio de 1899, atrincherados en la iglesia de Baler, fecha en la que el líder filipino Emilio Aguinaldo no sólo les perdonaba la vida, sino que reconocía públicamente su valor.
Los diferentes emisarios españoles enviados a Baler para conseguir la rendición de las tropas nacionales no lograron sus propósitos. Una y otra vez los sitiados desconfiaban de los visitantes negándose a deponer las armas. El último en intentarlo fue el teniente coronel Aguilar, mandado por el gobernador general español, quien tuvo que marcharse sin conseguir su objetivo. Sin embargo, al ojear unos periódicos que Aguilar dejó en la iglesia, los sitiados comprendieron que España ya no poseía el control de la isla y que no tenía ya sentido seguir resistiendo en la iglesia. El 2 de junio de 1899 el destacamento de Baler acabó rindiéndose dando fin a 337 días de asedio. 
Las autoridades filipinas aceptaron condiciones honrosas de capitulación y permitieron su paso, sin considerarles prisioneros, hasta Manila, con el presidente filipino Aguinaldo emitiendo un decreto en el que exaltaba su valor. Tras un recibimiento apoteósico en la capital filipina, los supervivientes fueron repatriados a España.




los hijos ilegítimos de la reina Maria Luisa de Parma

Tal y como publica en su libro "Bastardos y Borbones" el autor José Mª Zavala, la reina María Luisa de Parma, esposa del rey Carlos IV, en su lecho de muerte y bajo secreto de confesión, reconoció que ninguno de sus hijos ni hijas lo fue de su legítimo matrimonio con su esposo. Y fueron 14 alumbramientos los que tuvo. Todos fruto de sus numerosos amantes, entre los que se encontraban no solo el valido Manuel Godoy sino que anteriormente su propio hermano mayor Luis Godoy, tqambién como él Guardia de corps.

En el cuadro de Goya "La familia de Carlos IV", el protagonista de la obra, según Zavala, no es el rey Carlos IV, sino el infante Francisco de Paula. Tanto él como su hermana la infanta María Isabel, con sus narices respingonas, un calco de la de Godoy, contrastaban con las narices prominentes borbónicas del resto de los retratados. Por lo que se cree que ambos serían hijos de la reina y del entonces amante de la reina Manuel Godoy.

Aquí tenéis el cuadro de la familia de Carlos IV de Goya en la que están identificados todos los personajes retratados en él. Observar principalmente a la infanta María Isabel y, sobre todo, al infante Francisco de Paula.

jueves, 26 de enero de 2012

El descubrimiento de América. Cómo empezó y cómo ha terminado.


                                                       Publicado en La Campana de Gràcia, 1898
                                                                        



  1. Nos encontramos ante un documento iconográfico, concretamente ante un dibujo satírico publicado en La Campana de Gracia en 1898. Es un documento de fuente primaria y de temática política, cuyo destinatario son los lectores de la revista, y su finalidad era la crítica a la  gestión de la Guerra de Cuba llevada a cabo por los gobiernos de la Restauración. Se publicó en el semanario satírico, republicano y anticlerical  La Campana de Gràcia, editado en Barcelona entre 1870 y 1934. Resultó una de las publicaciones más influyentes en la Cataluña de finales del siglo XIX. Es un documento de carácter público.
  2. El dibujo se divide en 2 partes. Está hecho en blanco y negro y en la parte superior se representa a las 3 carabelas de Colón descubriendo un nuevo Mundo representado con un sol naciente y en cuyo centro aparece el nombre de Cuba. Es un instante de optimismo y alegría.  Representa un momento importante de la historia de España como es el descubrimiento de América, una época de esplendor de nuestro país en el que ampliamos los confines del mundo conocido. España entonces se situaba como la gran potencia mundial que será durante el siglo XVI, respetada y temida por el resto de países. En la imagen inferior ese amanecer lleno de luminosidad, grandeza y optimismo ha desaparecido por un ambiente nocturno, pesimista y decadente. Los barcos regresan del Nuevo Mundo 400 años después cargados de soldados  mutilados, heridos, raquíticos y enfermos, que deben ser ayudados por otros compañeros porque difícilmente se mantiene en pie. El ambiente de derrota y decadencia es notorio. España tras la pérdida de sus últimas colonias ha dejado de ser una potencia de primera categoría, para convertirse en un país moribundo, de segunda fila, sin prestigio y sin honor. Y la culpa sin duda se debe a los partidos  de la Restauración, que no han sabido evitar una guerra que nos ha conducido a la pérdida de nuestras últimas colonias en el Caribe y en el Pacífico.Las condiciones de vida de nuestros soldados de reemplazo en la isla de Cuba fueron deplorables: enfermedades tropicales, malnutrición, escasez de medicinas, armamento inapropiado y escaso, ataques de la guerrilla cubana, rechazo de parte de la población cubana, etc. Todo esto ayuda a entender el estado lamentable que nuestro ejército en Cuba presentaba tras la repatriación final.
  3. El año de 1898 marca el fin de nuestras colonias en ultramar. La intervención de EEUU tras el hundimiento accidental del Maine será clave en la derrota de nuestro ejército y de nuestra armada. Los desastres navales de Cavite y de Santiago de Cuba nos llevarán a la firma del Tratado de París por el cual cederemos nuestras colonias de Cuba, Puerto Rico y Filipinas a EEUU. Una nueva potencial mundial (EEUU) sustituye a un país en decadencia (España) arrebatándole su imperio colonial justo cuando las grandes potencias mundiales (Francia, Gran Bretaña, Alemania, Japón) están forjando nuevos imperios en África y Asia. Las consecuencias de esta derrota no se harán esperar, sobre todo en el terreno moral e ideológico, con la aparición de un nuevo elenco de escritores (la Generación del 98) y sobre todo de políticos e intelectuales regeneracionistas que propondrán una serie de medidas reformistas para sacar al país de su parálisis política y económica. Joaquín Costa con su crítica certera al caciquismo y su propuesta de "despensa y escuela" será el principal representante de esta línea regeneradora del país, que en los primeros años del reinado de Alfonso XIII la seguirán tímidamente políticos de los partidos de la restauración como Maura y Canalejas. 


COMENTARIO manifiesto de Sandhurst

MANIFIESTO DE SANDHURST

Afortunadamente, la monarquía hereditaria y constitucional posee en sus principios la necesaria flexibilidad y cuantas condiciones de acierto hacen falta para que todos los problemas que traiga su restablecimiento consigo sean resueltos de conformidad con los votos y la conveniencia de la nación.

No hay que esperar que decida ya nada de plano y arbitrariamente. Sin Cortes no resolvieron los negocios arduos de los príncipes españoles allá en los antiguos tiempos de la monarquía, y esta justísima regla de conducta no he de olvidarla yo en mi condición presente, y cuando todos los españoles están ya habituados a los procedimientos parlamentarios.

Sea lo que quiera mi propia suerte, ni dejaré de ser buen español ni, como todos mis antepasados, buen católico, ni, como hombre del siglo, verdaderamente liberal.

                                                 Alfonso de Borbón. Sandhurst, 1 de diciembre de 1874


1. Nos encontramos ante una carta privada que el príncipe Alfonso escribe a Antonio Cánovas del Castillo pero con el ruego de que se hiciese pública. El firmante es el príncipe Alfonso, aunque el redactor de la carta es, con toda seguridad, el propio Cánovas, encargado de los intereses políticos del príncipe al dirigir su partido en España. Por tanto nos encontramos ante una fuente primaria, de contenido claramente político, destinado a todos los españoles y por tanto de carácter público. Está firmado en la academia militar de Sandhurst (Inglaterra), donde el príncipe completaba su formación militar.
Cánovas del Castillo había sido redactor en 1854 del Manifiesto de Manzanares, y había ocupado cargos políticos durante el gobierno de la Unión Liberal. Durante el Sexenio democrático, pasó a dirigir el partido alfonsino, promoviendo como solución a los problemas políticos del país la restruración de los Borbones en la persona del príncipe Alfonso. Cuando Martínez Campos se pronuncia en Sagunto a favor del príncipe, Cánovas asumirá la presidencia-regencia del país hasta el regreso del futuro rey.

2. La idea principal de este fragmento del manifiesto hace referencia al compromiso explícito del príncipe con una monarquía liberal y constitucional. También aparece como ideas secundarias la referencia a la larga tradición histórica de las Cortes españolas que siempre han ayudado a los monarcas a gobernar el país, y una mención especial a la experiencia política parlamentaria  del siglo XIX, que ya había arraigado en los españoles.

Por último, el futuro monarca se compromete a aunar modernidad (liberalismo) con tradición (catolicismo), ideologías que hasta entonces difícilmente habían podido caminar juntas.

El Manifiesto de Sandhurst equivale a la presentación formal de la candidatura del príncipe Alfonso para la restauración monárquica, en un momento en el que la república autoritaria de Serrano no contaba ni con los apoyos sociales y políticos suficientes, ni tampoco era capaz de resolver los graves problemas del país (guerras carlista y cubana principalmente).

En esta sociedad española, en la que siempre habían pesado mucho las convicciones católicas de la mayor parte de la población, el régimen monárquico se presentaba como la garantía de conciliación entre religión católica y liberalismo, hasta entonces incompatibles.

Finalmente, al principio del fragmento se aprecia como Alfonso se presenta como un monarca constitucional que propone un régimen representativo y parlamentario ("conformidad con los votos y la convenciencia de la nación"). Este régimen sería, además, garantía de la paz social después de los convulsos años del Sexenio democrático.

3. España acababa de terminar el largo proceso revolucionario llamado Sexenio Democrático, durante el cual se habían sucedido en estos 6 años una revolución (la Gloriosa), seguida de un gobierno provisional y una regencia, a continuación una monarquía democrática muy inestable y corta,  y para terminar una República que  fracasasó al no acabar ni con la inestablidad  política (4 presidentes en menos de 1 año) ni  con la social (cantonalismo, guerra carlista y cubana).  La República autoritaria de Serrano no fue más que el punto y final a la experiencia republicana, que terminó tras el pronunciamiento militar en Sagunto de Martínez Campos el 29 de diciembre de 1874, proclamando rey a Alfonso XII y adelantando los planes restauracionistas que Cánovas había planificado.






viernes, 20 de enero de 2012

el caciquismo

EL CACIQUISMO.


1.  Se trata de un documento de temática política escrito por Macías Picavea en el año 1899 por lo que es una fuente primaria. Es un extracto de un ensayo titulado “El problema nacional” escrito a raíz del desastre del 98 y que versa sobre uno de los fenómenos más singulares de la Restauración: el caciquismo. Es un documento público y su destinatario son los lectores en general del país.

Macías Picavea (1847-1899) fue un intelectual cántabro dedicado a la docencia y defensor de las ideas progresistas y regeneracionistas. En 1899 escribe su ensayo más importante: “El problema nacional”, en el que describe una cruda radiografía de la realidad española durante la Restauración y formula una propuesta de salvación nacional. Pensó que solo un “cirujano de hierro” podría sacar a España de su postración.

2. En este texto Picavea retrata el funcionamiento del caciquismo dentro de la política nacional. Las elecciones eran una simple teatralidad puesto que aunque cumpliesen todas las legalidades formales estaban amañadas de antemano por los “Sumos Caciques”, los cuales designan a los candidatos a Cortes simulándose una contienda electoral que es falsa puesto que ya antes los partidos conservador y liberal habían pactado el cambio de gobierno de manera que con las elecciones se legitimaba la operación política. Sólo uno era el candidato oficial, el determinado por los “Sumos Caciques”. Y ahí entraba en funcionamiento la influencia caciquil para manipular el proceso “presionando sobre las diferentes áreas de la red social para que todos votasen por el candidato propuesto”. Los métodos para conseguirlo eran variados: comprar los sufragios de los electores (“las voluntades se compran”), presionarles de diversas formas (negarles o darles empleo, violencia física); y si todas las presiones fallaban, restaba el recurso de perpetrar un “pucherazo” manipulando el acta de escrutinio o introduciendo en la urna las papeletas adecuadas. Así se obtenían resultados perfectos.

Pero Picavea es un intelectual regeneracionista, le mueve un interés patriótico y pretende una moralización de España, observando como las “intrigas y zancadillas” de los caciques poco a poco van “arruinando la moral pública del país”. No se eligen como diputados o concejales a los mejores individuos bien preparados y con una preocupación por la defensa del interés nacional sino a los que destacan por su “apego a los Sumos Caciques”.

Picavea reconoce en el texto que el caciquismo es uno de los mayores escollos para restablecer la fortaleza de la nación. Y por eso lo denuncia  y se plantea como solución a la crisis de España su europeización.

3. Durante el período de la Restauración se daba un turno pacífico de los dos grandes partidos dinásticos desde sus jefaturas nacionales en Madrid, donde se constituyeron comités o círculos en manos de "notables", que organizaban la maquinaria electoral pertinente. Estos comités controlaban el poder en las provincias mediante la práctica caciquil.
Para encontrar un Parlamento "adecuado", se practicaba, lo que se llamó el encasillado, que falseaba la voluntad nacional. Consistía en elaborar una lista en la que figuraban aquellos candidatos que contaban con la aquiescencia del Gobierno, junto a la relación de los distritos en los que aparecía dividido el país. Estos candidatos oficiales tenían prácticamente ganada la elección antes de que se realizara, si bien, cuando existían desacuerdos, se aplicaba el llamado pucherazo, consistente en emplear la coacción, la violencia, el fraude, la compra de votos, etc. A veces, sin más, se falsificaban las actas en favor de un determinado candidato.
El caciquismo era, pues, un fenómeno sociopolítico que se expresó en España desde mediados del siglo XIX hasta cumplirse el primer tercio del XX.
Los caciques constituían una élite local o comarcal arraigada en una determinada comarca, en la que ejercían una gran influencia y poder personal y aparecían ante los ojos de la gente como los intermediarios entre la sociedad y el Estado, capaces de conseguir favores y resolver problemas. Su poder sobre la población, especialmente en las zonas rurales, era incontestable y sus decisiones no admitían discusión.
Eran, por tanto, los más influyentes de la localidad, aunque para ello no tuvieran que ser necesariamente los más ricos.  Relacionados con el gobernador civil respectivo o con personajes de Madrid, se convertían en dispensadores de favores y prebendas a cambio de votos,  y en generadores de un "clientelismo" de adictos.


“¿Cómo funciona esta singular máquina de la política nacional? El primer paso son las elecciones, que aparecen aquí como una institución de los Estados de Derecho modernos, aunque en el fondo sean un artificio más del caciquismo. Los caciques designan previamente a los candidatos, que proceden, en los diferentes niveles de las elecciones generales, provinciales, locales) de sus propias filas caciquiles. Los del bando contrario hacen lo mismo y la lucha electoral simula entonces una contienda política de verdad. Pero el planteamiento es, en realidad, diferente: apenas los candidatos saltan a la palestra, la máquina caciquil empieza a moverse con frenesí, presionando sobre las diferentes áreas de la red social para que todos votasen por el candidato propuesto. En un país donde las leyes son una burla, todos, quien más quien menos, tienen algo que perder y solo el padrinazgo acude vertiginoso a favor del candidato propuesto. No hay escape posible.
Fruto de este compadreo son los ayuntamientos, diputaciones y cortes, formados por individuos seleccionados, no por sus preocupaciones y saberes en este o aquel problema, sino por su apego a los Sumos Caciques. Lo que sigue a las elecciones no es una política enraizada en los intereses nacionales, sino una actitud de intrigas y zancadillas, que poco a poco va arruinando la moral pública del país".

RICARDO MACÍAS PICAVEA: El problema nacional: hechos, causas y remedios. 1899.


miércoles, 18 de enero de 2012

COMENTARIO Las Bases de Manresa

LAS BASES DE MANRESA
Poder central
Base 1a. Sus atribuciones.
a. Las relaciones internacionales.
b. El ejército de mar y tierra, las obras de defensa y la enseñanza militar.
c. Las relaciones económicas de España con los aranceles y el ramo de Aduanas.
d. La construcción, y conservación de carreteras, ferrocarriles, canales y puertos que sean de interés general....
e. La resolución de todas las cuestiones y conflictos interregionales
f. La formación del presupuesto anual de gastos.
Poder regional
Base 3 a. La lengua catalana será la única que, con carácter oficial, podrá utilizarse en Cataluña y en las relaciones de esta región con el Poder Central.
Base 4 a. Sólo los catalanes, lo sean por nacimiento o por virtud de naturalización, podrán desempeñar en Cataluña cargos públicos, incluso tratándose de gobernativos y administrativos que dependan del Poder Central.
 También deberán ser ejercidos por catalanes los cargos militares que comporten jurisdicción.
Base 5a. La división territorial sobre la que se desarrolla la gradación jerárquica de los Poderes gubernativos,
administrativos y judiciales, tendrá por fundamento la comarca natural y el municipio.
Base 6a. Cataluña será la única soberana de su gobierno interior. Por lo tanto, dictará libremente sus leyes orgánicas;
cuidará de su legislación civil, penal, mercantil, administrativa y procesal; del establecimiento y percepción de impuestos;
de la acuñación de moneda, y tendrá todas las demás atribuciones inherentes a la soberanía que no correspondan al Poder central, según la Base 1ª.
Base 7 a. El Poder legislativo Regional radicará en las Cortes Catalanas, que deberán reunirse todos los años en
época determinada y en lugar diferente.
Las Cortes serán formadas por sufragio de todos los cabezas de familia agrupados en clases fundadas en el
trabajo manual, en la capacidad o en las carreras profesionales y en la propiedad, industria y comercio,
mediante la correspondiente organización gremial en lo que sea posible.
Base 8 a. El Poder judicial se organizará restableciendo la antigua Audiencia de Cataluña. Su presidente y
Vicepresidentes, nombrados por las Cortes, constituirán la suprema autoridad judicial de la Región, y se establecerán los
Tribunales inferiores que sean necesarios, debiendo ser fallados en un período de tiempo determinado, y en
última instancia dentro de Cataluña, todos los pleitos y causas. Se organizarán jurisdicciones especiales como la industrial y la del comercio.
Los funcionarios del orden judicial serán responsables.
Base 9". Ejercerán el Poder ejecutivo cinco o siete altos funcionarios nombrados por las Cortes, los cuales estarán al frente de las diversas ramas de la administración regional.
Base 13". La conservación del orden público y seguridad interiores de Cataluña serán confiadas al sometent, y
para el servicio activo permanente se creará un cuerpo semejante al de los Mossos d'Esquadra o de la Guardia Civil. Todas esas fuerzas dependerán por entero del Poder regional.
Base 15". La enseñanza pública, en sus diferentes ramas y grados, tendrá que organizarse de una manera
adecuada alas necesidades y carácter de la civilización de Cataluña.
La enseñanza primaria será sufragada por el municipio, y, en su defecto, por la comarca; en cada una de ellas,
según sea su carácter agrícola, industrial, comercial, etc., deberán establecerse escuelas prácticas de agricultura,
de artes y oficios, de comercio, etc. Deberá informar de los planes de enseñanza, el principio de división y especialización de las
carreras, evitando la enseñanza enciclopédica.
Manresa, 27 de marzo 1892. - El Presidente,
Lluís DOMÉNECH I MONTANER. - Los secretarios, Enric PRAT DE LA RIVA, Josep SOLER I PALET.

Este documento consiste en una fuente primaria redactada en Manresa en el año 1892 durante la 1ª Asamblea de la Unió Catalanista y presidida por el arquitecto Lluis Doménech i Montaner. Su temática es jurídico-política y constituye el primer proyecto de estatuto de autonomía para Cataluña.

La Unió Catalanista era una organización fundada por la Lliga Regionalista que tenía como finalidad reunir a las asociaciones catalanistas para trabajar en la propaganda de las ideas regionalistas. Su secretario fue Enric Prat de la Riba. A Manresa concurrieron 250 delegaciones en representación de 100 localidades catalanas. es un documento público y está dirigido esencialmente a la población catalana y especialmente a la nacionalista.

A través de un extenso articulado se configuraba un estado federal y se fijaban las atribuciones del poder central en Cataluña: relaciones internacionales, ejército, aranceles y aduanas, obras públicas de interés general, solución de conflictos entre regiones y presupuesto estatal (Base 1ª); y también las competencias del poder regional. Entre éstas destacan:

Ø      Formación de las Cortes catalanas por sufragio corporativo (Base 7ª)
Ø      Se propone el catalán como lengua oficial (Base 3ª)
Ø      Se exige que los cargos públicos fueran ocupados solo por catalanes (Base 4ª)
Ø      Se establece la división territorial de Cataluña en comarcas y municipios     (Base 5ª)
Ø      Se dota a Cataluña de total soberanía en cuanto a la legislación civil, penal, mercantil, cobro de impuestos, acuñación de moneda (Base 6ª)
Ø     Se establece que la Audiencia de Barcelona sea la máxima autoridad judicial de la región       (Base 8ª), por lo que se la dota de autonomía judicial.
Ø      El gobierno catalán estará formado por 5-7 miembros (Base 9ª) del que dependerá por entero el mantenimiento del orden público en la región (Base 13ª)
Ø      Se articula la enseñanza de manera que se imparta en catalán y adaptada a las tradiciones, costumbres y necesidades económicas de cada comarca (Base 15ª).

Sin duda las competencias que las Bases reservan al gobierno catalán son muy amplias en casi todos los aspectos (político, jurídico, económico, educativo) lo que confiere a este texto una clara influencia de la ideología federal; sin embargo, también se observa un marcado acento conservador y tradicionalista con su defensa del sufragio corporativo, su reconocimiento del somatén como cuerpo que debe velar por el orden público, y por el restablecimiento de la antigua Audiencia de Cataluña. No podía ser de otra manera puesto que en estos momentos predomina dentro del movimiento catalanista los elementos más conservadores representados por la burguesía industrial y financiera.
El texto lo enmarcamos en la época de la Restauración Borbónica, en la figura de Alfonso XII; en concreto estamos en la época del nacimiento de los Nacionalismos, en este caso el catalán. Estamos ante un grupo de oposición al sistema de la Restauración.

Uno de los hechos más importantes de finales del XIX fue la aparición de movimientos políticos de carácter nacionalista en la periferia peninsular. Hasta la Restauración, la reivindicación nacionalista se había llevado a cabo a través del republicanismo federal y del carlismo, según fuera más progresista o conservadora la interpretación. Debilitadas ambas corrientes, surgen movimientos nacionalistas que reivindican los derechos históricos catalanes, vascos, valencianos, gallegos y andaluces. En el caso del nacionalismo catalán, el exrepublicano Valentí Almirall defenderá un catalanismo progresista y federal fundando en 1882 el Centre Català, para aglutinar a todos los catalanistas. Sin embargo, otros escritores y pensadores eran partidarios de un nacionalismo catalán tradicionalista, rural y antiliberal, representado en la figura de Jacint Verdaguer.
Finalmente, en 1891 se crea la Unió Catalanista, que pretendía unificar todas las tendencias catalanistas en torno a la burguesía nacionalista y conservadora, y que promovió las Bases de Manresa.
Sin embargo, hasta 1901 no se formó el primer gran partido catalanista, la Lliga Regionalista de Prat de la Riba y Cambó.


viernes, 13 de enero de 2012

COMENTARIO CARICATURA SEXENIO

1. Se trata de un documento iconográfico, en concreto una caricatura editada por  la revista satírica "La Madeja", presumiblemente en 1875 o años posteriores. Es por tanto una fuente primaria de temática política y destinada al público en general.
Durante el Sexenio democrático se dieron cotas de libertad de expresión que no se habían dado antes. Esto produjo un importante desarrollo de la prensa satírica, especialmente revistas en las que se caricaturizaba a políticos y se hacía burla de los hechos más importantes del periodo.
Estos medios consiguieron llegar a los lectores de forma clara y amena, expresando sus mensajes de forma sencilla para un público poco culto y que entendía mucho mejor una caricatura que densos artículos políticos.
2. En este dibujo se muestra las diferentes etapas del Sexenio democrático, desde que triunfa  la revolución de 1868 hasta que en 1874 el general Martínez Campos restaura la monarquía borbónica.
Siguiendo la viñeta, el escudo real borbónico da paso a un nuevo amanecer en España, en concreto la "Gloriosa" revolución del 29 de septiembre de 1868. A bordo de la fragata Zaragoza, el almirante Topete enarbola la bandera de España con el lema de esta revolución, "Viva España con honra", que dio título al Manifiesto de los revolucionarios. A su lado se encuentra Prim y Serrano, los dos principales líderes de la septembrina. Todos están sobre el puente de Alcolea, lugar donde tuvo la batalla y el triunfo del general Serrano sobre las tropas isabelinas de Novaliches.
Los partidos firmantes del Pacto de Ostende forman el Gobierno provisional en 1868, que dará lugar al nacimiento de la peseta y cuyo principal cometidos será la elaboración de la Constitución de 1869. Una vez aprobada ésta, se instaura en el país una regencia presidida por Serrano mientras Prim se encarga como presidente del gobierno de buscar un rey para el trono vacante.
Desbancando a los demás pretendientes, Amadeo de Saboya se hace  en 1871 con el cetro de la monarquía democrática, tal y como señala el artículo 33 de la Constitución. Tras dos años de reinado, el 11 de febrero de 1873 se proclama la República española en medio de la indiferencia de la mayor parte de la población. Se destaca en el dibujo de manera ostentosa este período como el más importante de todos, representándose a los 4 presidentes de la República. El primero, Figueras, ostenta la bandera de la República Federal, sobre la inscripción "federal-algodonera"; A continuación se representa a Pi i Margall sentado en una silla contemplando su "República pirotécnica"; Salmerón, tercer presidente de la República, sostiene un libro donde se expone su filosofía krausista desde su República filosófica; y finalmente, Castelar, último presidente de la República, hace equilibrio sobre el precipicio al que está a punto de caer la República.
El 3 de enero de 1874 aparece el general Pavía como un pavo real sobre el Congreso mientras que los diputados abandonan por los tejados el edificio legislativo, por otro lado  un hombre con tupé que parece Sagasta, se escabulle  sigilosamente. En la última escena, el general Martínez Campos aparece restaurando el escudo de la monarquía borbónica, en Sagunto, donde protagonizó el pronunciamiento militar que restauró a los Borbones el 29 de diciembre de 1874 poniendo fin al Sexenio.