miércoles, 16 de enero de 2013

martes, 15 de enero de 2013

COMENTARIO GRÁFICA FÁBRICAS ALGODONERAS EN CATALUÑA






  1. Se trata de un gráfico de barras verticales que recoge la evolución de una sola variable: el número de fábricas algodoneras catalanas entre 1740 y 1786. El eje de abscisas representa el eje cronológico. Es una fuente secundaria y de temática económica.
  2. La primera conclusión que podemos extraer es la existencia de una clara tendencia al alza. Entre 1740 y 1786 el número de fábricas de tejido no dejó de aumentar. Así, mientras que en 1740 existían 4 fábricas de algodón, en 1786 llegaron aproximadamente a 115. Pero podemos distinguir varias etapas:
    1. 1740-1759: se produce un crecimiento continuo y acelerado. Se pasó de 4 a 18 fábricas. No obstante, hay que señalar que el punto de partida era muy bajo.
    2. 1759-1778: el crecimiento absoluto es más intenso, aunque la aceleración es menor, pasando de 18 factorías a 72. En esta etapa se produce el gran despegue de las manufacturas de algodón.
    3. 1778-1786: prosigue el crecimiento cuantitativo aunque en términos relativos se produjo una clara desaceleración. Se pasó de 72 a 115 fábricas.
  3. El documento gráfico pone en evidencia el proceso de crecimiento del sector textil algodonero en Cataluña durante el siglo XVIII. El paso inicial fue la estampación de tejidos importados para evolucionar posteriormente hacia la fabricación de tejidos de algodón que imitaban a los procedentes de la India, por lo que fueron llamados indianas.
La manufactura catalana de algodón logró mantenerse fuera del control gremial al tratarse de una actividad nueva y no reglamentada aún, lo que favoreció su expansión. La mayor parte de la producción se orientaba hacia el mercado interior. La prohibición de importar tejido de algodón reservaba todo el mercado nacional a la producción catalana, que pudo crecer al asegurarse así la venta de su producción.
A partir de 1778, los decretos que liberalizaban el comercio con América posibilitaron la introducción de los tejidos de algodón catalanes en las colonias americanas.
La desaceleración del último período se debió a la saturación del mercado español. Al mismo tiempo, para bajar los costes de producción, surgieron manufacturas de hilados que abarataban la producción de tejidos. Este proceso de mecanización del hilado aceleró el proceso industrializador del sector textil catalán.

4. Las reformas económicas que adoptaron los Borbones durante el siglo XVIII ayudaron al florecimiento de la industria de algodón catalana. Así,  la aplicación de una política proteccionista propició el desarrollo de las manufacturas nacionales, y en el caso que nos toca la de los tejidos catalanes. A su vez, la mejora de la red de infraestructuras renovando los caminos, canales y puertos marítimos permitieron que los productos textiles catalanes se vendieran por todo el país.
Otras medidas que favorecieron a la industria catalana fue la reforma del poder de los gremios, que contribuyó a disminuir su ámbito de actuación quedando lejos de su alcance el sector textil catalán, y,por supuesto,  la liberalización del comercio con América en 1778, que va a abrir a los puertos catalanes todo el mercado colonial español.






miércoles, 5 de diciembre de 2012

asesinatos anarquistas en la historia contemporánea española


El gran Canalejas, señores diputados, ha muerto cuando a pie y confundido entre la multitud, fijaba su atención en las últimas producciones de la inteligencia. Ha muerto como ha vivido; con sus dos amores de hombre público: entre el pueblo y dedicando a la ciencia su último pensamiento”.
Con esta retórica parlamentaria, aún decimonónica, glosaba el jefe del Gobierno interino el magnicidio del presidente Canalejas en una Puerta del Sol llena de gente, mientras contemplaba el escaparate de una librería. Hacía apenas cuatro horas del atentado cuando las Cortes escuchaban la emotiva comunicación, aunque no provocó el estupor de ningún diputado. A esas horas todo Madrid había oído contar cien veces, por el boca a boca, el asesinato de Canalejas.

Lo que había sucedido esa mañana en la Puerta del Sol era un ejemplo perfecto de propaganda por el hecho, el eufemismo con el que los anarquistas se referían a los más tremendos actos de terrorismo. Había sido el príncipe Kropotkin, el importante teórico del movimiento anarquista, quien fijara en el siglo XIX el principio “un acto puede hacer más propaganda que miles de panfletos”.
Esta idea, en manos de los hombres de acción curtidos en la lucha, de los fanáticos de gatillo fácil, de los desesperados dispuestos a morir y matar por la causa, había dado lugar a una táctica de combate terrible. Los regicidios, los magnicidios, son tan viejos como la Historia, ya están registrados en el Imperio Antiguo egipcio. Lo que siempre han perseguido estos atentados era eliminar a la cabeza del poder, para así apoderarse de él más fácilmente.
Sin embargo, con la teoría de la propaganda por el hecho, el movimiento anarquista del siglo XIX cambió el sentido de estas acciones. El terrorismo dejaba de ser un medio para convertirse en un fin en sí mismo. No importaba a quién se matara, sino que hubiese muertos que estremecieran a la sociedad, causar un impacto que anonadara al poder y provocara el estallido de la rebelión popular.
Del Corpus al 11-S.
Es una perversa teoría que llegaría a su culminación con el atentado contra las Torres Gemelas del 11-S, donde para los terroristas no importaba ninguno de sus muertos, sino el espectáculo logrado y su difusión a todo el mundo por la televisión en directo. Pero mucho antes de que Bin Laden aprovechara los hiperdesarrollados medios de comunicación de hoy, los anarquistas de finales del XIX y principios del XX se hicieron maestros en conseguir portadas en la prensa.
El 7 de noviembre de 1893, durante una representación del Guillermo Tell de Rossini en el Liceo de Barcelona, un militante anarquista lanzó desde el gallinero dos bombas Orsini sobre el patio de butacas. Causó 21 muertos indiscriminados, víctimas anónimas cuya eliminación no se sabía si favorecería o perjudicaría al movimiento libertario. No importaba, lo que se buscaba era la propaganda por el hecho.
atentado en el Liceo de Barcelona
Tres años después, también en Barcelona, ese terrorismo ciego alcanzaba su dimensión más monstruosa cuando un anarquista venido de Francia arrojó una bomba contra la procesión del Corpus, un acontecimiento popular que además estaba lleno de niños de primera comunión, y que provocó una docena de muertes. No es de extrañar que Kropotkin renegara horrorizado del monstruo que había creado su especulación teórica, y a finales del XIX condenara esa práctica de la propaganda por el hecho.
Sin embargo los activistas siguieron con su modus operandi del terrorismo, buscando aunar el magnicidio que, supuestamente, provocaría consecuencias políticas, con la propaganda por el hecho.Un momento cumbre  se produjo con el atentado al cortejo nupcial de Alfonso XIII. Los anarquistas tenían una clara vocación regicida, extendida por todo el mundo, desde Japón a Italia, pero su favorito era sin duda el rey de España. Hasta cinco atentados sufrió, aunque fracasaron todos. El día de la boda de Alfonso XIII con la princesa inglesa Ena de Battemberg, Mateo Morral, un anarquista intelectual, bibliotecario de la Escuela Moderna de Ferrer Guardia, arrojó desde un balcón una bomba envuelta en flores sobre la carroza real cuando pasaba por la Calle Mayor.
El atentado falló en su propósito de liquidar al monarca, aunque provocó la muerte de 60 personas del público, sin embargo alcanzó un hito en la propaganda por el hecho, pues el exacto momento de la explosión fue captado por la cámara de un fotógrafo aficionado, un estudiante de 17 años que se la había comprado aquel mismo día, estimulado porque el periódico ABC ofrecía pagar cinco duros por las fotos del cortejo. Cuando apretó el disparador para impresionar la última placa que le quedaba, estalló la bomba entre los caballos, y esa fotografía daría la vuelta al mundo.
Asesinato anunciado.
Seis años después y muy cerca de la Calle Mayor, el anarquismo quiso repetir la combinación depropaganda por el hecho y magnicidio. La víctima esta vez sería el presidente del Consejo de Ministros, como se designaba entonces al jefe del Gobierno, José Canalejas. Canalejas era toda una figura de la escena política española, un auténtico hombre de Estado progresista y liberal; tras algunos escarceos republicanos en su juventud había entrado en el Partido Liberal, y siempre promovió una política reformista y de mejoras sociales, como recoge un libro publicado con ocasión del centenario por Ediciones Cinca titulado, precisamente, José Canalejas. La cuestión social. Canalejas concitaba la hostilidad despiadada de la extrema derecha por su progresismo –la Iglesia le declaró guerra a muerte por su Ley del Candado–, pero a la vez eso lo convertía para el extremismo anarquista en un enemigo peor que el más reaccionario de los gobernantes, pues con su política social entibiaba los ímpetus revolucionarios del pueblo. Pero para despertarlos estaba la propaganda por el hecho.
El propagandista sería esta vez un terrorista seguido por la policía, un auténtico asesino anunciado cuyos planes se conocían. El propio Canalejas le había contado a su esposa, poco antes de su muerte, que la policía había perdido la pista de un anarquista que “tengo el convencimiento de que nos dará algún disgusto serio; se llama Pardinas”. Pese a todo Canalejas seguía con su rutina de vida sencilla, con la mínima seguridad de un solo escolta.
A las once y media de la mañana del 12 de noviembre, tras haber despachado con el rey y pasado por su casa, Canalejas se dirigió al Ministerio de Gobernación (hoy Presidencia de la Comunidad de Madrid), paseando entre el gentío de la Puerta del Sol. Se detuvo ante el escaparate de la librería San Martín “cuando se le acercó un individuo de regular estatura y bien vestido, y sacando rápidamente una pistola Browning, disparó por detrás tres tiros sobre D. José Canalejas”, según cuenta la crónica de El Heraldo de Madrid, que añade los siguientes detalles.
La Puerta del Sol estaba llena de gente, hasta el punto de que Canalejas no llegó a caer al suelo, porque lo sujetó un criado del conde de Villagonzalo. Sobre el agresor se lanzó no solo el policía de escolta, dándole bastonazos, sino un héroe transeúnte llamado Víctor Galán Freig, a los cuales disparó antes de volver la pistola contra sí y suicidarse. Un médico que pasaba por allí, el doctor Sánchez de la Ribera, acompañó al cuerpo de Canalejas hasta Gobernación, a dos pasos, y comprobó que había sido alcanzado por un solo balazo, que le atravesó la cabeza entrando por detrás de la oreja izquierda, mortal de necesidad.
Pardinas había montado una escena auténticamente dramática delante de numeroso público, aunque no tuvo la suerte de que hubiera un fotógrafo allí sacando fotos en ese momento. Sin embargo los medios de comunicación eran cada vez más eficaces, y encontraron fórmulas para estremecer al público. El diario ABC publicó una portada con una fotografía en la que se veía a Pardinas disparando sobre Canalejas con el pie de foto “Asesinato del Sr. Canalejas”, y debajo, en letra más pequeña “Reconstitución fotográfica...”. Incluso se rodó un documental, una reconstrucción cinematográfica del atentado, en la que el papel de terrorista fue interpretado por un joven actor llamado Pepe Isbert.
La propaganda por el hecho había emprendido el camino que llevaba al 11-S.

Fuente: ABC

viernes, 30 de noviembre de 2012

Los reinos hispanos se hicieron provincias hace 179 años


Javier de Burgos diseñó la actual división provincial en un Real Decreto el 30 de noviembre del año 1833. El mapa permanece prácticamente igual 18 décadas después

Costó tiempo y paciencia dividir el territorio del que hoy es el Estado español. Primero fueron las «audiencias y las intendencias» de los borbones. Un intento de acotar los Reinos Hispanos que procedía de la época de los Habsburgo.
Las diferencias de talla de las circunscripciones y la heterogeneidad institucional provocaron ineficiencias a la hora de administrar justicia y forzaron a los ilustrados a poner orden en el asunto.
Se ideó una división más racional, con territorios de un tamaño parecido a imagen y semejanza de los Departamentos franceses.
Pero las prefecturas y subprefecturas de José Bonapartetampoco funcionaron, ya que los afrancesados nunca llegaron a tener el control de todos los reinos. También las Cortes de Cádiz fracasaron en su intento de aplicar racionalidad geométrica a la península Ibérica.
No fue hasta el año 1833 cuando el escritor Javier de Burgos trazó las líneas definitivas sobre el mapa, dibujando un enrejillado que permanecería en el tiempo casi intacto hasta nuestros días.
Tal y como cuenta el historiador de la Universidad de Valladolid, Mateo Martínez «la estructuración provincial de Javier de Burgos no siguió un criterio meramente geográfico del modelo francés, sino que tuvo un carácter histórico».

Centralización y racionalización

El Decreto vería la luz el 30 de noviembre de 1833 y hoy hace exactamente 179 años en el marco de una gran centralización administrativa que no traería consigo solo la provincia, sino la racionailzación de toda la administración. Se creó el «ministerio de Fomento», que se puso en manos de don Javier de Burgos.
La provincia nacía en palabras de De Burgos (recogidas por el historiador Mateo Martínez) como «un Centro de donde partiese el impulso para regularizar el movimiento de una máquina administrativa».
La España dibujada por Burgos tenía 49 provincias, no 50, y 14 regiones. Todas ellas tomarían el nombre de sus capitales, excepto las provincias de Navarra, Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, que aun conservan sus denominaciones. Además se formaron 9.355 ayuntamientos.
El diseño tuvo en cuenta los modernos criterios de racionalidad, pero también se intentaron respetar las divisiones de los antiguos Reinos.
En el mismo camino de centralización en 1834 se fijaron otras entidades más pequeñas que la provincia. 463 núcleos de población con juzgados de primera instancia. La reforma iniciada por Javier de Burgos la continuaron los moderados a lo largo de todo el reinado de Isabel II, explica Martínez, aunque sufrió los envites constantes de las fuerzas de la oposición.
Recordemos que este fue un proyecto de los moderados, y que por lo tanto, encontraría siempre la oposición progresista, en especial en la cuestión del reparto de los municipios. Más tarde, los Republicanos Federales se opondrían al proyecto por su «excesivo centralismo».
En 1927 otro Decreto ley dividió el archipiélago canario en 2 mitades: la mitad oriental sería la Provincia de Las Palmas y la occidental, Santa Cruz de Tenerife.
Las circunscripciones crecerían en número con la anexión del entonces «Sahara español», hoy «Sahara occidental», y otros territorios del África Occidental, pero menguarían luego a golpe de independencia, volviendo casi a su número inicial.
Sin embargo, el resultado final es que, salvo pequeñas salvedades, el territorio español sigue en nuestro tiempo el trazo de Javier de Burgos.
Fuente: ABC

jueves, 15 de noviembre de 2012

Gibraltar y España


Gibraltar, el Peñón disputado
La Aventura de la Historia resume las claves del conflicto de la Roca, que revive ahora por el enfrentamiento de los pescadores españoles con las autoridades gibraltareñas y las celebraciones del Jubileo de Isabel II

Hace tres siglos, al comienzo de la Guerra de Sucesión, la armada anglo-holandesa de Rooke atacó y ocupó Gibraltar. En lugar de entregar la plaza al archiduque Carlos de Austria, el inglés se apoderó el Peñón en nombre de la reina Ana. Desde entonces, el Peñón se convirtió en una dolorosa historia de ocupación, guerras e inútiles gestiones diplomáticas entre España y Reino Unido. Hoy, la Roca es el último y anacrónico vestigio del colonialismo británico.
Gibraltar deja de formar parte de España
-Gibraltar deja de formar parte de España en el curso de la Guerra de Sucesión entre Felipe V y el archiduque Carlos de Austria. Los ingleses se apoderaron del Peñón en 1704, aprovechando que estaba desguarnecido.
-Tras la Paz de Utrecht en 1713, Felipe V se vio obligado a ceder a Inglaterra la ciudad y el castillo de Gibraltar. El texto prohíbe explícitamente el contrabando, asi como la prohibición de moros y judíos de asentarse en el Peñón.
-Por dos veces rechazó España un acuerdo de recuperar Gibraltar, uno en 1718 a cambio de que Felipe V detuviera su ofensiva sobre Italia, y otro a cambio de ceder Santo Domingo y recibir la Roca. España se negó en ambas ocasiones.
Intentos de recuperación
-En 1727, veintemil soldados españoles fracasaron en la toma de la Roca.
-Tras la guerra se construyó una línea fortificada que se apoyaba en los fuertes de San Felipe y Santa Bárbara. Junto a la zona neutral, en el lado español, surgió la ciudad de La Linea de la Concepción.
Avances de la colonia por el istmo
-El más feroz de los asedios duró 43 meses, desde 1779 a 1783.
- En los años 80 del siglo XVIII, Gran Bretaña se apoderó de todo el istmo. La línea fortificada fue demolida para que no la ocuparan los franceses en la Guerra de Independencia.
En la ribera del istmo los ingleses avanzaron sus posiciones 750 metros. En esta zona construyeron en los años ochenta un aeropuerto.
Un problema enquistado
- El contrabando, prohibido en el Tratado de Utrecht, fue un problema constante entre las relaciones británicas y españolas.
Una escala primordial en el camino a Suez
-El control del Estrecho incrementó su importancia cuando comenzó a funcionar el Canal de Suez. En esta fecha Gibraltar se había convertido en un mito patriótico para los ingleses.
Intento de permuta por Ceuta
-En el siglo XX, el puerto de Gibraltar se quedaba pequeño y era indefendible ante el nuevo rango de la artillería. Por eso se estudió la posibilidad de permutar Gibraltar por Ceuta, a lo que se negó Alfonso XIII.
Dos siglos de convivencia civil
-Durante la Guerra Civil, 4.000 republicanos llegaron a la colonia británica, lo que inclinó la opinión pública en contra de los sublevados.
-Franco convirtió a Gibraltar en un “asunto exterior” para desviar la atención de los graves problemas internos. En 1954 Isabel II visitó el Peñón para reafirmar la soberanía británica.
-En 1956 llegó el Comité de los 24 de la ONU, encargado de los asuntos de descolonización. Poco antes Estados Unidos establecía bases militares en España, declarándose neutral en el asunto.
Gibraltar llega a la ONU
-La postura de Londres es que Gibraltar no era un problema colonial, sino que el destino del Peñón dependía de la autodeterminación de sus habitantes. En el referéndum, de una población de 20.000 personas, menos de cien se mostraron partidarios de unirse a España. Madrid impidió a aviones británicos sobrevolar suelo español con destino a suelo gibraltareño.
-En 1969 el Parlamento de Londres aprobó la Constitución de Gibraltar en la cual se comprometía a mantener su dominio hasta que otro parlamentario dijera lo contrario. La reacción española fue cerrar la frontera.
Bloqueo, narcotráfico, contrabando
-Los problemas a día de hoy vigentes son: el lavado de dinero negro, el contrabando de tabaco y drogas y el trafico de mercancías peligrosas, así como la situación de paraíso fiscal que Gibraltar mantuvo hasta 2005.
-Se producen esporádicos choques por motivos de aguas jurisdiccionales entre los pescadores.
Trabas para un acuerdo
-Londres y Madrid tienen pocas diferencias sobre la utilización conjunta de la base militar y el aeropuerto, pero la postura de los lugareños impide que se llegue a un acuerdo.
Fuente: La aventura de la Historia

martes, 30 de octubre de 2012

CIRCULAR MINISTERIO DE LA GOBERNACIÓN 1º REPÚBLICA


 “Vacante el trono por renuncia de D. Amadeo de Saboya, el Congreso y el Senado constituidos en Cortes Soberanas, han reasumido todos los poderes y proclamado la República.
A consolidarla y darle prestigio deben ahora dirigirse los esfuerzos de todas las Autoridades que de este Ministerio dependen. Se la ha establecido sin sangre, sin sacudimientos, sin la menor alteración del orden y sin disturbios; conviene que se la sostenga para que acaben de desengañarse los que la consideraban inseparable de la anarquía.
Orden, libertad, justicia: tal es el lema de la República. Se contrariaría sus fines si no se respetara e hiciera respetar el derecho de todos los ciudadanos, no se corrigiera con mano firme todos los abusos y no se doblegara al saludable yugo de la Ley todas las gentes. Se los contrariaría también si no se dejara ancha y absoluta libertad a las manifestaciones del pensamiento y la conciencia, si se violara el menor de los derechos consignados en el título I de la Constitución de 1869. No se los contrariaría menos si por debilidad se dejara salir fuera de la órbita de las leyes a alguno de los partidos en que está dividida la nación española. Conviene no olvidar que la insurrección deja de ser un derecho desde el momento en que universal el sufragio, sin condiciones la libertad y sin el límite de la Autoridad Real la soberanía del pueblo, toda idea puede difundirse y realizarse sin necesidad de apelar al bárbaro recurso de las armas… Se han de reunir Cortes Constituyentes que vengan a dar organización y forma a la República; no se repetirán en los próximos comicios las ilegalidades de otros tiempos. No se cometerán ya las coacciones, los engaños, las violencias, los fraudes que tanto falsearon otras elecciones: no quedará por lo menos sin castigo el que los cometa. Sin un profundo respeto a la ley sería la República un desengaño más para los pueblos; y los que componemos el Poder Ejecutivo no hemos de defraudarles, sin consentir que se les defraude la última esperanza.”

Circular del Ministerio de la Gobernación a todos los gobernadores de provincias del 14 de febrero de 1873. 




COMENTARIO
1.     Estamos ante un texto primario de carácter político, ya que se trata de una circular dirigida a todos los gobernadores de provincias, que serían pues los destinatarios del mismo. Personajes muy importantes en ese momento en España, ya que, dado el carácter centralizador del Estado liberal hasta entonces, eran los encargados de las fuerzas del orden, del control de los alcaldes, etc.  El autor del documento es el Ministerio de la Gobernación, posiblemente, este texto pertenezca más concretamente a Francisco Pi y Margall, un intelectual y político español que fue ministro de Gobernación y segundo presidente de la Primera República española. Este político español presentó una Constitución Republicana Federal ante las Cortes en julio de 1873, Constitución que, sin embargo, no fue aprobada.
2.     La finalidad perseguida por el autor con este texto es, ante la proclamación de la República el 11 de febrero de 1873, garantizar un clima estable basado en el orden, la libertad y la justicia, pero evitando, por supuesto, las posibles insurrecciones que puedan tener lugar por parte de partidos políticos, o de grupos de personas cuyas ideologías eran diferentes a la republicana. Por supuesto, su intención es también la de consolidar y prestigiar la República, tratando de convencer de que es éste el mejor método de gobierno y que debe, por ello, instaurarse correcta y pacíficamente. Reconoce la soberanía popular y el sufragio universal, y critica las frecuentes corruptelas presentes durante todo el período liberal.
3.     En cuanto a las circunstancias espacio-temporales, debemos señalar que el texto se encuentra escrito en el penúltimo año del sexenio revolucionario (1868-1874), concretamente tres días después de que Amadeo de Saboya, (monarca de España durante dos años en los que trató de instaurar una monarquía constitucional dirigida por una dinastía extranjera con gran popularidad debido a la unificación de Italia), presentara su renuncia al trono, siendo aceptada ésta por las Cortes. Amadeo abandonó España dando como consecuencia la sensación de país ingobernable y contrario a una monarquía democrática, puesto que existió una gran inestabilidad debido a la gran oposición que Amadeo recibió por parte de moderados, de la Iglesia, de la élite del dinero, así como por parte de los carlistas, los sectores republicanos, y los grupos populares. Esta amplia oposición al monarca tuvo lugar desde su llegada al trono y supuso numerosas dificultades a su reinado, por lo que hubo seis ministerios en los dos años que gobernó, e incluso intentaron asesinarle. Todo esto terminó por desembocar en la renuncia ya señalada del rey que cita el documento propuesto ("Vacante el trono por renuncia de D.Amadeo de Saboya,"); y que desembocará, asimismo, en la proclamación de la República por parte del Senado y el Congreso, considerados garantes de la Soberanía Nacional. Dicha aprobación fue, sin embargo, un fraude, porque la gran parte de la Cámara era monárquica y votaron la República únicamente como una manera de ganar tiempo para restablecer posteriormente a los Borbones.
4.     . Podemos hacer una división del texto en tres partes distintas. La primera correspondería a la primera frase, en la que se presenta la situación, citando la dimisión de Amadeo de Saboya y la proclamación posterior de la primera República. La segunda parte englobaría las dos siguientes líneas dónde se apela a la unión y al esfuerzo común para conseguir que las autoridades de cada provincia puedan mantener el orden y la fuerza de la ley y demostrar, además, a aquellos que consideraban la República inseparable de la anarquía que estaban equivocados. La tercera y última parte del documento sería el texto restante, donde se señalan las reformas y acciones que deben realizarse para evitar errores del pasado y no volver a defraudar al pueblo.
Pi i Margall destaca en este documento que el nuevo régimen no ha nacido fruto de una insurrección, sino de manera pacífica, “sin sangre, sin sacudimientos”. Gran contraste si analizamos el convulso siglo XIX español hasta el momento, en el que las guerras civiles, los pronunciamientos militares, las revueltas populares, etc., han sido una constante en nuestro devenir.
La República debe superar todos los vicios del pasado: debe asegurar el orden, respetándose las leyes; debe preservar las libertades y derechos de los ciudadanos, especialmente el de expresión y conciencia; reconocer el sufragio universal masculino, por lo que carece de justificación ningún tipo de insurrección al poder expresarse libremente todos los ciudadanos y estar representados  en las Cortes todas las tendencias políticas. Reconoce la soberanía popular, sin que la limite ninguna autoridad real. No se cometerán en lo sucesivo fraudes electorales tan comunes durante el régimen isabelino. En definitiva, la República supondrá el establecimiento de un auténtico régimen democrático en el que todos los ciudadanos estén representados independientemente  de su riqueza y de su ideología.

Franco y Benito Mussolini

miércoles, 24 de octubre de 2012

COMENTARIO DECRETO DE NUEVA PLANTA



He juzgado conveniente(…) abolir y derogar enteramente, como desde luego doy por abolidos y derogados, todos los referidos fueros, privilegios, práctica y costumbre hasta aquí observados en los referidos reinos de Aragón y Valencia; siendo mi voluntad que éstos se reduzcan a las leyes de Castilla, y al uso, práctica y forma de gobierno que se tiene y se ha tenido en ella y en sus Tribunales sin diferencia alguna en nada; pudiendo obtener por estas razón mis fidelísimos vasallos, los castellanos, oficios y empleos en Aragón y en Valencia, de la misma manera que los aragoneses y valencianos han de poder en adelante gozarlos en Castilla sin ninguna distinción.

Decreto de Nueva Planta para Aragón y Valencia. Felipe V, junio de 1707.

1. Se trata de un texto de fuente primaria y de naturaleza jurídica, en concreto un fragmento de un decreto de nueva planta: el decreto de abolición de los fueros de Aragón y Valencia en 1707. Su autor es el rey Felipe V de Borbón, nieto de Luis XIV y rey de España por derecho de sucesión tras la muerte de Carlos I en 1700 y tras librar la guerra de sucesión entre 1700-1713 frente a Carlos de Habsburgo archiduque de Austria. El destinatario del texto es público, ya que es un decreto que se daba a conocer a todos los súbditos de Aragón y Valencia en particular y del resto de territorios de España  en general.

2. El decreto expone que los reinos de Aragón y Valencia han perdido sus fueros. En consecuencia Felipe V somete a estos territorios a las leyes castellanas para lograr así la unificación de las leyes del reino. Quedaban así abolidas las instituciones tradicionales de gobierno de Aragón y Valencia. También afirma el rey la abolición de las diferencias entre los vasallos de los distintos territorios de acceder a cargos en reinos distintos al de su nacimiento.

3. Los decretos de Nueva Planta fueron las leyes con las que Felipe V emprendió la reforma administrativa de los territorios de la corona de España. Al decreto de Aragón de 1707, le siguieron otros decretos posteriores para Cataluña, Baleares y Castilla. 

El objetivo de los decretos de nueva planta respondía al deseo de Felipe V de uniformizar la administración de los territorios de la monarquía hispánica, sumidos en una crisis económica y devastada por la guerra. El objetivo era reducir los territorios del reino a las leyes e instituciones de gobierno castellanas, acabando con el mosaico de jurisdicciones territoriales que había caracterizado la organización administrativa de los austrias. El objetivo solo se cumplió parcialmente. Aragón y Valencia, los primeros en ser sometidos, fueron tratados con dureza, lo mismo ocurrió con Cataluña, donde las instituciones tradicionales fueron abolidas, incluyendo la Generalitat y al Virrey. En Baleares hubo cierto proceso de negociación. 

4. Los decretos de nueva planta desarrollaron así el nuevo sistema administrativo traído por los borbones y aplicado en Francia. A la extensión de las jurisdicciones e instituciones castellanas se superpuso la creación de una institución francesa, la intendencia, con atribuciones legislativas, judiciales e incluso administrativas (en América).   

Con los decretos de nueva planta se iniciaba un nuevo modelo de organización administrativa absolutista propio de la nueva dinastía francesa. La obra de reorganización administrativa de la monarquía hispánica y las colonias americanas continuó durante todo el reinado de Felipe V, e incluso durante el reinado de sus sucesores, Fernando VI y Carlos III. A imagen del modelo francés, fueron introducidas las secretarías de Estado (Guerra, Marina, Gracia y Justicia, Hacienda e Indias.). Por último, con la supresión de las antiguas cortes de Aragón y Cataluña, quedaban constituidas las Cortes de España, aunque estas solo se reunieron para las coronaciones. 

La aplicación de los decretos solo pudo realizarse con tranquilidad desde el fin de las hostilidades que representó el tratado de Utrecht de 1713, paz que recordemos ponía fin a la guerra de sucesión española, que había enfrentado a la Casa de Borbón, frente a la Casa de Austria. Desde este año, Felipe V gobierna España y aplica nuevos decretos de Nueva Planta en Cataluña, Baleares y Castilla.